Las briquetas de carbón—productos comprimidos hechos de polvo de carbón (o finos de carbón) y aglutinantes (por ejemplo, almidón, arcilla, asfalto)—se utilizan ampliamente en calefacción industrial, cocina doméstica y generación de energía debido a su alta eficiencia de combustión y bajas emisiones de contaminantes. Secado es un paso crítico de post-procesamiento para las briquetas de carbón: el exceso de humedad (típicamente 15%-30% después del moldeo) reduce el valor calorífico, causa inestabilidad en la combustión e incluso lleva a la agrietación de las briquetas durante el almacenamiento/transporte. Los métodos de secado tradicionales (por ejemplo, secado al aire caliente, secado con gases de combustión) sufren de baja eficiencia y eliminación desigual de la humedad, mientras que el secado por microondas ha surgido como una alternativa superior, ofreciendo un procesamiento rápido, uniforme y eficiente en energía.












